🌿 Naturaleza 🗽 Independencia ❤ Amor a la patria 🕊 Libertad 🚩 Bandera | Majestuoso
Datos clave
1.La letra toma versos del poema romántico «Canção do exílio» (Canción del exilio), de Gonçalves Dias, entre ellos «Nossos bosques têm mais vida» (Nuestros bosques tienen más vida)
2.La primera letra de la melodía, escrita en 1831 por el poeta y juez Ovídio Saraiva de Carvalho para celebrar la abdicación de Pedro I, atacaba a los portugueses e incluso proponía rebautizar Río de Janeiro como «Rio de Abril», por el 7 de abril, día de la abdicación
3.Al proclamarse la República en 1889, el nuevo gobierno convocó un concurso para un nuevo himno, pero Deodoro da Fonseca, jefe del gobierno provisional, conservó la vieja melodía, al parecer con las palabras «Prefiero el viejo»; desde entonces no tuvo letra oficial hasta 1922
4.La letra menciona la Cruz del Sur («a imagem do Cruzeiro resplandece»), la constelación que también figura entre las estrellas de la bandera nacional
Letra del himno nacional de Brasil
Ouviram do Ipiranga as margens plácidas
De um povo heróico o brado retumbante,
E o sol da liberdade, em raios fúlgidos,
Brilhou no céu da pátria nesse instante.
Se o penhor dessa igualdade
Conseguimos conquistar com braço forte,
Em teu seio, ó liberdade,
Desafia o nosso peito a própria morte!
Ó Pátria amada,
Idolatrada,
Salve! Salve!
Brasil, um sonho intenso, um raio vívido
De amor e de esperança à terra desce,
Se em teu formoso céu, risonho e límpido,
A imagem do Cruzeiro resplandece.
Gigante pela própria natureza,
És belo, és forte, impávido colosso,
E o teu futuro espelha essa grandeza.
Terra adorada,
Entre outras mil,
És tu, Brasil,
Ó Pátria amada!
Dos filhos deste solo és mãe gentil,
Pátria amada, Brasil!
Deitado eternamente em berço esplêndido,
Ao som do mar e à luz do céu profundo,
Fulguras, ó Brasil, florão da América,
Iluminado ao sol do Novo Mundo!
Do que a terra, mais garrida,
Teus risonhos, lindos campos têm mais flores;
"Nossos bosques têm mais vida",
"Nossa vida" no teu seio "mais amores."
Ó Pátria amada,
Idolatrada,
Salve! Salve!
Brasil, de amor eterno seja símbolo
O lábaro que ostentas estrelado,
E diga o verde-louro dessa flâmula
– "Paz no futuro e glória no passado."
Mas, se ergues da justiça a clava forte,
Verás que um filho teu não foge à luta,
Nem teme, quem te adora, a própria morte.
Terra adorada,
Entre outras mil,
És tu, Brasil,
Ó Pátria amada!
Dos filhos deste solo és mãe gentil,
Pátria amada, Brasil!
Las plácidas orillas del Ipiranga oyeron
El grito resonante de un pueblo heroico,
Y el sol de la libertad, en rayos resplandecientes,
Brilló en el cielo de la patria en ese instante.
Si la promesa de esta igualdad
Logramos conquistar con brazo fuerte,
En tu seno, oh Libertad,
¡Nuestro pecho desafía a la muerte misma!
Oh amada,
Idolatrada patria,
¡Salve! ¡Salve!
Brasil, un sueño intenso, un rayo vívido
De amor y esperanza desciende a la tierra,
Si en tu bello cielo, sonriente y límpido,
La imagen de la Cruz del Sur resplandece.
Gigante por tu propia naturaleza,
Eres bello, fuerte, un coloso intrépido,
Y tu futuro refleja esta grandeza.
Tierra adorada,
Entre mil otras,
Eres tú, Brasil,
¡Oh patria amada!
De los hijos de este suelo eres madre gentil,
¡Patria amada, Brasil!
Yaciendo eternamente en una espléndida cuna,
Al son del mar y la luz del cielo profundo,
Brillas, oh Brasil, flor de las Américas,
¡Iluminado por el sol del Nuevo Mundo!
Tus risueños, lindos campos tienen más flores
Que la tierra más vistosa;
"Nuestros bosques tienen más vida,"
"Nuestra vida" en tu seno "más amores."
Oh amada,
Idolatrada patria,
¡Salve! ¡Salve!
Brasil, que el símbolo del amor eterno sea
La bandera estrellada que exhibes,
Y que el verde y el oro de este pendón digan:
"Paz en el futuro y gloria en el pasado."
Pero si alzas la fuerte clava de la justicia,
Verás que un hijo tuyo no huye de la lucha,
Ni quien te adora teme a la muerte misma.
Tierra adorada,
Entre mil otras,
Eres tú, Brasil,
¡Oh patria amada!
De los hijos de este suelo eres madre gentil,
¡Patria amada, Brasil!
The placid banks of the Ipiranga heard
The resounding cry of a heroic people,
And the sun of liberty, in shining beams,
Shone in the homeland's sky at that instant.
If the pledge of this equality
We succeeded in conquering with strong arm,
In your bosom, O Liberty,
Our breast defies death itself!
O beloved,
Idolized homeland,
Hail! Hail!
Brazil, an intense dream, a vivid ray
Of love and hope descends to earth,
If in your beautiful sky, smiling and limpid,
The image of the Southern Cross blazes.
Giant by your own nature,
You are beautiful, strong, a fearless colossus,
And your future mirrors this greatness.
Adored land,
Among a thousand others,
You are the one, Brazil,
O beloved homeland!
Of the children of this soil you are gentle mother,
Beloved homeland, Brazil!
Lying eternally in a splendid cradle,
To the sound of the sea and the light of the deep sky,
You shine, O Brazil, flower of the Americas,
Illuminated by the sun of the New World!
Your smiling, lovely fields have more flowers
Than the most brightly adorned land;
"Our forests have more life,"
"Our life" in your bosom "more loves."
O beloved,
Idolized homeland,
Hail! Hail!
Brazil, may the symbol of eternal love be
The starry banner that you display,
And let the green and gold of this pennant say:
"Peace in the future and glory in the past."
But if you raise the strong club of justice,
You will see that a son of yours does not flee the fight,
Nor does one who adores you fear death itself.
Adored land,
Among a thousand others,
You are the one, Brazil,
O beloved homeland!
Of the children of this soil you are gentle mother,
Beloved homeland, Brazil!
Las traducciones no son oficiales y tienen como objetivo transmitir el significado, no sustituir los originales
Análisis
Editorial
Joaquim Osório Duque-Estrada escribió la letra en 1909, pero no se oficializó hasta el 6 de septiembre de 1922, en vísperas del centenario de la independencia. La música de Francisco Manuel da Silva es mucho más antigua: los historiadores la sitúan en algún momento entre la independencia, en 1822, y 1831, cuando acompañó unos versos que celebraban la abdicación del emperador Pedro I. Los versos de Duque-Estrada siguen el gusto parnasiano, con el orden de las palabras invertido, pero cada sílaba se ajustó a una nota de la melodía, de modo que cantarlo no exige grandes dotes vocales, a diferencia de las letras de la época imperial, que solo podían abordar cantantes formados.