🕊 Libertad 🗽 Independencia ⚔ Batalla / Guerra 🚩 Bandera | Majestuoso
Datos clave
1.La ley argentina exige que todos se pongan de pie en silencio durante el himno, y es costumbre que el público aplauda y celebre efusivamente en cuanto termina en los eventos deportivos.
2.La melodía del himno pasa de una introducción lenta y dramática a una marcha triunfal, una estructura inusual y muy teatral en comparación con la mayoría de los himnos nacionales.
3.El 11 de mayo, fecha de adopción del himno, se celebra anualmente en Argentina como el 'Día del Himno Nacional Argentino'.
Letra
Desde 1900, solo la primera y la última estrofa se interpretan oficialmente
Oid, mortales!, el grito sagrado:
Libertad! Libertad! Libertad!
Oid el ruido de rotas cadenas;
ved en trono a la noble igualdad.
Se levanta a la faz de la Tierra
una nueva y gloriosa Nacion;
coronada su sien de laureles
y a sus plantas rendido un leon.
[Coro]
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
coronados de gloria vivamos,
o juremos con gloria morir.
Oid, mortales!, el grito sagrado:
Libertad! Libertad! Libertad!
Oid el ruido de rotas cadenas;
ved en trono a la noble igualdad.
Se levanta a la faz de la Tierra
una nueva y gloriosa Nacion;
coronada su sien de laureles
y a sus plantas rendido un leon.
[Coro]
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
coronados de gloria vivamos,
o juremos con gloria morir.
De los nuevos campeones los rostros
Marte mismo parece animar;
la grandeza se anida en sus pechos,
a su marcha todo hacen temblar.
Se conmueven del Inca las tumbas
y en sus huesos revive el ardor,
lo que ve renovando a sus hijos
de la Patria el antiguo esplendor.
[Coro]
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
coronados de gloria vivamos,
o juremos con gloria morir.
Pero sierras y muros se sienten
retumbar con horrible fragor:
todo el pais se conturba por gritos
de venganza, de guerra y furor.
En los fieros tiranos la envidia
escupio su pestilera hiel.
Su estandarte sangriento levantan
provocando a la lid mas cruel.
[Coro]
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
coronados de gloria vivamos,
o juremos con gloria morir.
No los veis sobre Mexico y Quito
arrojarse con sana brutal?
No los veis sobre el triste Caracas
luto y llanto y muerte esparcir?
No los veis devorando cual fieras
todo pueblo que logran rendir?
[Coro]
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
coronados de gloria vivamos,
o juremos con gloria morir.
A vosotros se atreve, argentinos!
el orgullo del vil invasor.
Vuestros campos ya pisa contando
tantas glorias hollar vencedor.
Mas los bravos que unidos juraron
su feliz libertad sostener,
a esos tigres sedientos de sangre
fuertes pechos sabran oponer.
[Coro]
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
coronados de gloria vivamos,
o juremos con gloria morir.
El valiente argentino a las armas
corre ardiendo con brio y valor,
el clarin de la guerra cual trueno
en los campos del Sud resono.
Buenos Aires se pone a la frente
de los pueblos de la inclita union,
y con brazos robustos desgarran
al iberico altivo leon.
[Coro]
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
coronados de gloria vivamos,
o juremos con gloria morir.
San Jose, San Martin, San Lorenzo,
Subipacha, ambas Piedras, Tucuman,
la Colonia y las mismas murallas
del tirano en la Banda Oriental;
son letreros eternos que dicen:
aqui el brazo argentino triunfo,
aqui el fiero opresor de la Patria
su cerviz orgullosa doblo.
[Coro]
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
coronados de gloria vivamos,
o juremos con gloria morir.
La victoria al guerrero argentino
con sus alas brillantes cubrio,
y azorado en su vuelo en Santiago
unos a su pabellon se dirigio.
Sus banderas, sus armas se rinden
por trofeos a la libertad,
y sobre alas de gloria alza el pueblo
trono digno a su gran majestad.
[Coro]
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
coronados de gloria vivamos,
o juremos con gloria morir.
Desde un polo hasta el otro resuena
de la fama el sonoro clarin,
y de America el nombre ensenando
les repite: Mortales!, oid!
Ya su trono dignisimo abrieron
las Provincias Unidas del Sud!
Y los libres del mundo responden:
Al gran pueblo argentino, salud!
[Coro]
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
coronados de gloria vivamos,
o juremos con gloria morir.
¡Oíd, mortales!, el grito sagrado:
¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad!
Oíd el ruido de rotas cadenas;
Ved en trono a la noble igualdad.
Se levanta a la faz de la Tierra
Una nueva y gloriosa Nación;
Coronada su sien de laureles
Y a sus plantas rendido un león.
[Coro]
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
coronados de gloria vivamos,
o juremos con gloria morir.
¡Oíd, mortales!, el grito sagrado:
¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad!
Oíd el ruido de rotas cadenas;
Ved en trono a la noble igualdad.
Se levanta a la faz de la Tierra
Una nueva y gloriosa Nación;
Coronada su sien de laureles
Y a sus plantas rendido un león.
[Coro]
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
coronados de gloria vivamos,
o juremos con gloria morir.
Los rostros de los nuevos campeones
parecen animados por el propio Marte;
en sus pechos anida la grandeza,
a su marcha hacen temblar a todos.
Las tumbas de los Incas se estremecen
y en sus huesos el fuego revive,
viendo renovado en sus hijos
el antiguo esplendor de la Patria.
[Coro]
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
coronados de gloria vivamos,
o juremos con gloria morir.
Pero montañas y muros se escuchan
retumbar con horrible fragor:
el país entero se estremece con gritos
de venganza, de guerra y furor.
En los fieros tiranos, la envidia
escupió su pestilente bilis.
Levantan su sangrienta bandera
provocando la más cruel pelea.
[Coro]
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
coronados de gloria vivamos,
o juremos con gloria morir.
¿No los veis sobre México y Quito
lanzándose con brutal saña?
¿No los veis sobre la triste Caracas
sembrando luto, llanto y muerte?
¿No los veis devorando como fieras
a todo pueblo que logran someter?
[Coro]
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
coronados de gloria vivamos,
o juremos con gloria morir.
¡Se atreven a acercarse a vosotros, argentinos!
El orgullo del vil invasor.
Sus pies ya pisan vuestros campos
contando con pisotear tantas glorias como vencedor.
Pero los bravos que unidos juraron
sostener su bendita libertad,
contra esos tigres sedientos de sangre
opondrán sus fuertes pechos.
[Coro]
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
coronados de gloria vivamos,
o juremos con gloria morir.
El valiente argentino se lanza a las armas
ardiendo en espíritu y valor,
el clarín de guerra como trueno
resonó por los campos del Sur.
Buenos Aires toma la delantera
de los pueblos de la ilustre unión,
y con poderosos brazos desgarran
al altivo león ibérico.
[Coro]
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
coronados de gloria vivamos,
o juremos con gloria morir.
San José, San Martín, San Lorenzo,
Subipacha, ambas Piedras, Tucumán,
Colonia y las mismas murallas
del tirano en la Banda Oriental;
son inscripciones eternas que dicen:
aquí triunfó el brazo argentino,
aquí el fiero opresor de la Patria
doblegó su orgulloso cuello.
[Coro]
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
coronados de gloria vivamos,
o juremos con gloria morir.
La victoria cubrió al guerrero argentino
con sus brillantes alas,
y desconcertada en su vuelo a Santiago
algunos se reunieron a su bandera.
Sus banderas, sus armas se rinden
como trofeos a la libertad,
y en alas de gloria el pueblo levanta
un trono digno a su gran majestad.
[Coro]
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
coronados de gloria vivamos,
o juremos con gloria morir.
De polo a polo resuena
el sonoro clarín de la fama,
y enseñando el nombre de América
repite: ¡Mortales!, oíd.
Ya su trono dignísimo abrieron
las Provincias Unidas del Sur.
Y los pueblos libres del mundo replican:
¡Al gran pueblo argentino, salud!
[Coro]
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
coronados de gloria vivamos,
o juremos con gloria morir.
Hear, mortals!, the sacred cry:
Freedom! Freedom! Freedom!
Hear the sound of broken chains;
See noble equality enthroned.
Rising to the face of the Earth
A new and glorious Nation;
Crowned with laurels on her brow
And at her feet a lion defeated.
[Chorus]
May the laurels be eternal
that we knew how to win:
crowned in glory let us live,
or let us swear to die with glory.
Hear, mortals!, the sacred cry:
Freedom! Freedom! Freedom!
Hear the sound of broken chains;
See noble equality enthroned.
Rising to the face of the Earth
A new and glorious Nation;
Crowned with laurels on her brow
And at her feet a lion defeated.
[Chorus]
May the laurels be eternal
that we knew how to win:
crowned in glory let us live,
or let us swear to die with glory.
The faces of the new champions
seem animated by Mars himself;
greatness nests in their chests,
at their march they make all tremble.
The tombs of the Incas are stirred
and in their bones the fire revives,
seeing renewed in their children
the ancient splendor of the Fatherland.
[Chorus]
May the laurels be eternal
that we knew how to win:
crowned in glory let us live,
or let us swear to die with glory.
But mountains and walls are heard
rumbling with horrible clamor:
the entire country is shaken by cries
of vengeance, of war and fury.
In the fierce tyrants, envy
spat its pestilent bile.
They raise their bloody banner
provoking the cruelest fight.
[Chorus]
May the laurels be eternal
that we knew how to win:
crowned in glory let us live,
or let us swear to die with glory.
Do you not see them over Mexico and Quito
hurling themselves with brutal rage?
Do you not see them over sad Caracas
spreading mourning, weeping and death?
Do you not see them devouring like beasts
every people they manage to subdue?
[Chorus]
May the laurels be eternal
that we knew how to win:
crowned in glory let us live,
or let us swear to die with glory.
They dare to come at you, Argentines!
the pride of the vile invader.
His feet already tread your fields
counting on trampling so many glories as a victor.
But the brave who united swore
to sustain their blessed freedom,
against those blood-thirsty tigers
shall set their strong chests.
[Chorus]
May the laurels be eternal
that we knew how to win:
crowned in glory let us live,
or let us swear to die with glory.
The valiant Argentine rushes to arms
burning with spirit and valor,
the war bugle like thunder
resounded across the fields of the South.
Buenos Aires takes the lead
of the peoples of the illustrious union,
and with mighty arms they tear apart
the haughty Iberian lion.
[Chorus]
May the laurels be eternal
that we knew how to win:
crowned in glory let us live,
or let us swear to die with glory.
San Jose, San Martin, San Lorenzo,
Subipacha, both Piedras, Tucuman,
Colonia and the very walls
of the tyrant in the Eastern Shore;
they are eternal inscriptions that read:
here the Argentine arm triumphed,
here the fierce oppressor of the Fatherland
bowed his proud neck.
[Chorus]
May the laurels be eternal
that we knew how to win:
crowned in glory let us live,
or let us swear to die with glory.
Victory covered the Argentine warrior
with her brilliant wings,
and bewildered in her flight to Santiago
some rallied to her banner.
Their flags, their arms surrender
as trophies to freedom,
and on wings of glory the people raise
a worthy throne to its great majesty.
[Chorus]
May the laurels be eternal
that we knew how to win:
crowned in glory let us live,
or let us swear to die with glory.
From pole to pole resounds
the sonorous bugle of fame,
and teaching the name of America
it repeats: Mortals!, hear!
Now their most worthy throne have opened
the United Provinces of the South!
And the free peoples of the world reply:
To the great Argentine people, hail!
[Chorus]
May the laurels be eternal
that we knew how to win:
crowned in glory let us live,
or let us swear to die with glory.
Las traducciones no son oficiales y tienen como objetivo transmitir el significado, no sustituir los originales
Mostrar poema completoMostrar versión oficial
Análisis
Editorial
Escrito por Vicente López y Planes con música de Blas Parera, el himno fue adoptado el 11 de mayo de 1813, lo que lo convierte en uno de los himnos nacionales más antiguos del mundo. En 1900, un decreto acortó la versión oficial eliminando las estrofas que se consideraban demasiado hostiles hacia España, ya que las relaciones diplomáticas se habían normalizado.